no somos uno, sino dos
la razón es el anclaje del cerebro. el sentimiento, la cometa del alma. nos pasamos la vida ondeando entre la razón y el sentimiento, fluctuando entre lo conveniente y lo idealizado, aterrizando en duras realidades y elevándonos en sublimes sueño.
somos duales. nuestra parte 'razón' es serena y fría, es el resultado de la suma de nuestros conocimientos, filtrados por la intransferible capacidad para elucubrar nuestros propios análisis y conclusiones.
nuestra parte 'sentimiento' es abierta y ocurrente; es el resultado del descontrol primitivo de nuestros instintos, impulsados por nuestras visceralidades y destilados por nuestras vivencias.
como en todo lo que oscila, para no perder el equilibrio hay que estar en los dos lados. quienes ponen todo su peso en una de las partes circulan con las ruedas desiquilibradas.
no atender nuestra racionalidad es irracional.
no escuchar nuestros sentimientos es lo más animal. Afortunadamente, somos duales, siempre relativos y permanentemente basculantes.
(no somos uno, sino dos – ángela becerra)